La dos zonas burgalesas de atención prioritaria recogidas en el Programa de Desarrollo Rural Sostenible 2010-2014, parte de Merindades y de la Sierra de la Demanda, resultan insuficientes para algunos grupos de acción local de la provincia. Si hace unos días era Agalsa la que reclamaba al Ministerio de Medio Ambiente y a la Junta la ampliación del ese territorio para ser objeto de más recursos, ahora es Adeco Camino el que exige modificaciones que beneficien a su ámbito de actuación.
Esta asociación, que abarca un territorio de 2.800 kilómetros cuadrados desde Burgos hasta los límites con Palencia y Cantabria, solicita a las administraciones regional y central la inclusión del territorio de Amaya dentro de las zonas de acción prioritaria. Y lo hace porque considera que cumple con creces los requisitos exigidos en la Ley de Desarrollo Rural con la que se financia el programa tanto en lo referido a la baja densidad de población como a la protección ambiental. Los municipios que se beneficiarían de la ampliación geográfica sería Villadiego, Sotresgudo, Huérmeces y Humada.
«Toda la peña de Amaya es una ZEPA (Zona de Especial Protección Ambiental) y un territorio a revitalizar por la baja densidad de población y su dispersión. Todas las zonas prioritarias establecidas tienen una densidad de población superior a la nuestra, que tan solo está por detrás de un territorio de Zamora», comenta el presidente del grupo de acción local, Eduardo Francés.
Esta es una de las dos alegaciones que presentará esta asociación rural, acordada en la reunión de su junta directiva la pasada semana en Burgos. De igual forma, reclaman que la zona prioritaria denominada Tierra de Campos se contemple en toda su extensión geográfica, sin dejar de lado la que afecta a la provincia de Burgos y que se prolonga por el territorio de Melgar de Fernamental, Sasamón y Castrojeriz hasta los páramos de Citores y Villadiego.
En otro orden de asuntos, la junta directiva de Adeco Camino analizó con detalle distintos proyectos de cooperación a poner en marcha el próximo año. Destacan iniciativas encaminadas al desarrollo turístico de la zona mediante programas de observación ornitológica y pesca, y otros de carácter económico dirigidos a la mujer en el medio rural siguiendo el ejemplo de experiencias similares desarrolladas por otros grupos de la provincia como el CEDER Merindades.
Finalmente, se trató la puesta en marcha del proyecto europeo de rehabilitación arquitectónica sostenible que coordina Adeco Camino. En este sentido su presidente avanzó que tras una reunión inicial mantenida hace unos meses en el Monasterio de San Juan con los socios de Portugal y Francia, se mantendrá una segunda en la próxima quincena para definir el esquema de trabajo y los cursos que comenzarán a impartirse en los meses de abril y mayo. Esta acción formativa irá dirigida a aquellas personas que vayan a realizar trabajos de restauración en el «pequeño patrimonio» del medio rural, como casas o pajares. Todas las medidas desembocarán en una carta de buenas prácticas de rehabilitación con la que se mantenga la arquitectura popular.