En las
proximidades de la Iglesia de San Lorenzo se ubica el Hospital de San
Juan edificio de gran sobriedad constructiva. Estuvo destinado a dar
asistencia a los peregrinos que se dirigían a Santiago y que desde
la Villa tomaban el antiguo camino de Amaya siguiendo la calle Roma a
través del arco de muralla, "Arco de Roma", del que aún
se consevan vestigios. El edificio fue objeto de reparaciones
frecuentes hasta que, perdida su funcionalidad como hospital y debido
a su estado de deterioro, fue objeto de obras que lo acondicionaron
desde 1988 para Casa de Cultura y otros servicios.