Iglesia de origen románico del que conserva la pila bautismal y los canecillos, se amplia a comienzos del XIII.
De dos naves, una principal y la otra lateral, las dos de similar altura y con bóvedas de crucería gótica, cuyo origen se remonta al s. XVI. A los pies de la nave se levanta una torre de gran altura cuyo interior ha sido vaciado mediante bóveda de cañón (tipología habitual en la zona). El acceso se produce a través de un atrio porticado, con cuatro arcos de medio punto y columnas de orden dórico. La portada de la iglesia es un arco ojival, y dentro del atrio hay que destacar la calidad del artesonado de madera de la techumbre, y la geometría original ideada para salvar la portada. Junto a este volumen existe un añadido para la sacristía, y junto a él otro más para el cementerio. En la fachada norte existe otro añadido, esta vez para las trojes (este volumen se encuentra en muy mal estado).
El Altar del Cristo data de 1666 y la escultura de Cristo Crucificado del XIV. El actual Altar Mayor lo hizo Francisco de Mallona en 1683. El Altar del Rosario y un precioso púlpito se realizan en 1748. Todos ellos bellamente dorados.
La Iglesia ha sido restaurada en 1996, eliminado los encalados de las paredes y renovando la cubierta del edificio.